el 96 lo pasamos en punta mogotes con mis hermanos

las cosas que flotan, que no duran

porque violan leyes que las desbordan
y lo único que nos queda es un tiempo
inflado y deshecho
o un bicho que te viola
pero desde adentro
y un sueño para siempre
es otra cosa, un poco menos
de vos mismo y de los demás
hasta que nadie pueda distinguir
bien
la cosa de la mano
que la sostiene
el cuerpo de la mano
que la sostiene
el aire del fueye
que lo contiene
las ciudades de
los edificios
los edificios de las ciudades
todo aplastado
bajo el mismo calor
tremendo
del sol
que golpea
y golpea
cabezas hinchadas
que se escapan de
trajes ajustadísimos
sostenidas por lazos
de corbatas coloreadas
en lugares oscuros
y remotos
fábricas construidas
con barro y subsidios
que promueven
la tristeza mundial
y miles de encierros
estadísticos
precisos
el tedio del universo
o un formulario
que se llena
cada mañana
como todas las cosas
que flotan
que no duran

.
.

un poema como una galaxia, adentro de

esos
que creen estar
en el borde de algo
y sueñan con un centro
luminoso
hecho de carne
y fuego

abrimos un mundo
acostados sobre el silencio de
los objetos y las ideas,
o el movimiento ebrio de
la historia: un destino de
lo pequeño e inevitable:

hay animales muertos
al costado de la ruta,
amarrados, hundidos
y un torbellino de moscas y
un zumbido desesperado y
luces que se deslizan
con la suavidad viva
del acontecimiento y
también hay animales
muertos
que recorren las calles del pueblo
y arrastran con su sombra
el ronquido de una memoria,
se llevan a sí mismos
se arrastran como lo vivo
porque hay animales
muertos sobre la ruta

y lo pequeño se hincha con cada golpe

hasta ser demasiado
tanto que nunca es
suficiente

un poema y una galaxia
miden el tamaño de
su vacio:

y los animales que gritan
cuando mueren conocen
un placer
donde nunca volver.


.
.

el enviado del mal

mi fuente



mi marco tóxico





Teorema / Capítulo 10 (Pier Paolo Pasolini)


Sí, en verdad, ¿qué hacen los jóvenes
inteligentes
de las familias acomodadas,
si no hablar de literatura y de pintura?
¿Quizá con amigos de más baja
extracción,
algo rudos, pero también más
atormentados
por la ambición? ¿Qué hacen, si no hablar
de literatura y de pintura,
desaliñados, subversivos, dispuestos a
hacerlo saltar todo por el aire,
empezando ya a calentar con sus jóvenes
traseros
las sillas del café ya calentadas por traseros
de los herméticos?
O bien paseando (es decir, pisando las
lajas divinas
de la parte vieja de la ciudad, como
soldados o como putas),
rebeldes enfermos de esnobismo
burgués,
a pesar de toda su sinceridad, de sus
idealismos,
de su vocación para la acción: sombra
dolorosa
de Esenin, o de Simone Weil, en el alma.
Pensémoslo: ya vengan, sudorosos,
de departamentos con tristes mantas
quemadas por la plancha o con armarios
que han costado pocos miles de liras al
padre, amado en secreto;
ya vengan de casas rodeadas
por el aura de la riqueza, con hábitos casi
celestiales,
con criados, proveedores... todos los
jóvenes literatos
están bañados de sudor, tienen una
palidez de ancianos,
si no de viejos, sus gracias están ya
descascaradas,
tienen una vocación irresistible para las
comidas pesadas
y la ropa de lana, son propensos a
enfermedades
hediondas —de los dientes o los
intestinos—,
son secos de vientre: en suma, pequeños
burgueses,
como los hermanos magistrados o los
tíos comerciantes.
Una única, gran familia privada de todo
amor.
De cuando en cuando, sobreviene en esta
familia
un Adorable. Pero, cosa extraña,
también Él, como los demás, los
enmugrecidos,
invoca (desde el principio de otro siglo y,
tras una breve interrupción entre el 45 y
el 55,
hasta nuestros días) a un Dios
exterminador: exterminador de sí
y de su clase social. ¡También yo lo
invoco!
Y esta invocación ya ha sido oída una vez.

Jovenzuelos lánguidos con chales Sioux,
fingidos jóvenes de Turín
ya medio calvos, con gabanes azules,
destructores de gramáticas,
fervientes castristas que se saltean las
comidas en Monza,
nuevos adoradores del "homo
qualunque" abrigados con pieles, que
aman
los Conciertos Brandeburgueses como si
hubieran descubierto una fórmula
antiburguesa que les hace lanzar a su
alrededor miradas furibundas,
democráticos dulcemente torvos,
persuadidos de que sólo
la verdadera democracia puede destruir a
la falsa; anarquistas
rubiecillos que confunden con perfecta
buena fe
la dinamita con su buen esperma (y
caminan
con grandes guitarras por calles
falsas como bambalinas, en grupos
roñosos); colegiales
universitarios que ocupan el Aula Magna
reclamando el Poder, en vez de renunciar
a él de una vez por todas;
guerrilleros con sus guerrilleras al flanco
que han decidido que los negros son
como los blancos
(pero acaso no que los blancos son como
los negros): todos estos
no preparan otra cosa que la llegada
de un nuevo Dios Exterminador,
marcados, inocentemente, con una cruz
esvástica:
sin embargo, serán los primeros en entrar,
con verdaderas enfermedades y
verdaderos
harapos sobre el cuerpo,
en una cámara de gas: ¿no es justamente
esto lo que quieren?
¿No quieren la destrucción, la más
horrenda destrucción,
de ellos mismos y de la clase social a que
pertenecen?
Yo, con mi pene pequeño, todo piel y
pelos, pero
capaz de cumplir con su deber, aunque
humillado,
para siempre, por un pene de centauro,
pesado y divino,
inmenso y proporcionado, tierno y
poderoso;
yo, vagabundo en los recovecos del
moralismo y el sentimentalismo,
luchando contra ambos, buscando su
alienación
(una moralidad alienada, un sentimiento
alienado
en lugar de los verdaderos: con
inspiraciones estimuladas
y, por lo tanto mucho más maternales
que las auténticas,
destinadas al ridículo, como es regla
burguesa);
yo me encuentro, pues, dentro de un
mecanismo
que ha funcionado siempre del mismo
modo.
La burguesía es lúcida, adora la razón:
sin embargo, a causa de su negra
conciencia,
maniobra para castigarse y para
destruirse: encomienda, así,
su Destrucción a emisarios
que son precisamente sus hijos
degenerados: los cuales
conservan estúpidamente
una inútil dignidad burguesa de literato
independiente,
o agresivamente reaccionario y servil, o
que
se hunden hasta el fondo y se pierden, y
en cada caso
obedecen a ese oscuro mandato.
Y empiezan a invocar al susodicho Dios.
Llega Hitler, y la burguesía está contenta.
Muere en el suplicio, por su propia
mano.
Se castiga, por mano de un Héroe
propio, a causa de sus propias culpas.
¿De qué hablan los jóvenes de 1968
— con las melenas
bárbaras y las chaquetas eduardianas, de
estilo
vagamente militar, y que cubren
miembros infelices como el mío?
¿De qué hablan, sino de literatura y de
pintura? Y esto
qué significa, sino invocar desde el fondo
más oscuro de la pequeña burguesía al
Dios
exterminador, para que la hiera una vez
más
con golpes aun mayores que los asestados
en 1938.
Solamente nosotros, los burgueses,
sabemos unirnos al populacho,
y los jóvenes extremistas, apeándose de
Marx y vistiéndose
en el mercado de las Pulgas, no hacen
otra cosa que aullar
como generales e ingenieros contra
generales e ingenieros.
Es una lucha intestina.
Quien muriera realmente de
consunción,
vestido de mujik, antes de cumplir
siquiera dieciséis años,
sería el único, quizá, que tendría razón.
Los otros se asesinan entre sí.

.
.

la poesía es un proyecto político-existencial


En general es mejor el silencio, en particular la voluntad es inevitable, trágica. El lenguaje vendría a ser una condena infinita y la poesía una salvación vacía pero en movimiento. Una nada acostumbrada a plegar sus bordes. Intento decir algo que cubra la cosa tal cual es, pero la insubordinación infinita de la materia se arrastra hasta el límite que separa el silencio de la acción, entre el vacío primordial y la inercia de un lenguaje gastado, estéril. Las buenas intenciones mataron la condición: la nada. Al comienzo, el vacío. Después, un después. Y atrás, un poco más atrás, vos o yo. Todo lo que sigue es abandonarse al juego verbal de las pasiones y ver qué pasa cuando haces de cuenta que todo está comenzando todo el tiempo.

Prende fuego tu casa y cruzate de brazos para ver como se quema.

La poesía es un proyecto político-existencial, una ontología de lo múltiple, de lo abierto. La verba comilona que le escribe al jurado es una caricatura de nuestra especie, algunos libros de autor ya parecen currículums vitae de nuestra incorrección política, los blogs alimentan el autobombo sentimental y las redes sociales masajean en silencio el orgullo vencido de los que andan solos: somos una tribu de nosotros mismos. Entonces, la indagación filosa, la introspección, arrimó en una pequeña tecnología de la autocompasión y la trampa de la instrumentalidad derribó las últimas guaridas que le quedaban al corazón. Ahora bien, abajo de toda esa mierda todavía golpea una marea libre de todo, porque está libre de sí misma, abandonada al reflujo lunar, atrapada en el azar y convencida de su sola existencia. Luego empezamos a respirar, y todo eso se mancha con nombres que, arrinconados en el vacío, ya son funciones del ser. El juego invencible de la claridad, la formula preciosa de lo que no existe y el exceso del signo lingüístico deberían ser el tomo uno de cualquier intento de soberanía. Derramar, derramarse, sobre lo que es siempre presente.

La política es un proyecto poético-existencial. Cuando un miembro de la comunidad cree que domina el lenguaje, le damos un par de anteojos, una pipa de porro y lo mandamos a su casa a leer. Después abrís un blog para hablar mal de la educación que te dieron tus padres y el estado, en algún momento entró la droga a jugar un mano a mano con tu cerebro; cuando te querés acordar estas comprometido con algo y un humano que no supera el metro de altura te pregunta cuántas muertes son necesarias para matar a la muerte y que el mundo vuelva a unificarse bajo la claridad del sol. Estas encandilado y las palabras se te caen de la boca: una lepra amigable y calentona que empuja al ser hasta el borde de su desaparición. Porque estamos condenados a nuestra propia trampa: la sensualidad del mundo es nuestra cruz.

La existencia es un proyecto poético-político. Cuando se extinga la última especie, se levantará la voz inverosímil de un hombre sin cuerpo, una boca profunda dorada en la sangre de todas las guerras, y dirá, y todo volverá al origen, porque origen es verbo de si, es apertura constante hacia lo que el universo acusa como propio. Aquí un hombre dice: soy.

La imagen perfecta del hombre es su propia muerte. La condena metafísica es la conciencia de si, constatar la finitud entre góndolas de supermercado, vacaciones pagas y buenos modales con la mujer de tu hermano. El único sonido real estuvo golpeando el cuero gordo desde antes de.

En una ciudad copada por especialistas en efectividad, un lugar en donde todos son una tribu de sí mismos, el marketing es la doctrina y ya nada existe al margen de su función; bajo este látigo tremendo y civilizatorio, el único combate que nos queda es la denuncia encarnada en un lenguaje verdadero, soberano; la violencia arrancada de su raíz y secada al calor de la intuición y el despojo. Este es un lugar donde las sombras de los edificios les roban calor a nuestros movimientos y marcan a su paso un sendero previsto en las disposiciones del campo, la ideología y la técnica. Es la astucia de lo que existe, la confirmación de lo que respiramos como única estrategia vital, un escape elegante para el miedo encarnado en la posibilidad, en lo abierto, lo múltiple, lo poético: la nada convertida en una pasión desgarrada por todo lo que no es.

La condición de la poesía es su tensión, su a punto de romper con todo y consigo misma. La gravedad interna en cada palabra, en cada frase: una posibilidad de ser arrancada de sí y devuelta al mundo convertida en gesto, desmesura y misterio. Derramar el yo, entregar el yo, para enterrarlo y abandonar, abandonarse.

Todo esto suena a manifiesto. Últimamente, la aserción, la voluntad de permanecer en el discurso para sobreponerse a la materia fatal del pensamiento, es un juego desesperado cuando estamos a punto de ser tragados por la historia. Por eso, en general, es mejor quedarse en silencio y mirar la fila de autos detenerse, respetuosa, frente a luces implicadas en burocracias que nos conforman. En particular, las ideas se deslizan sobre el borde quemado de una cultura institucionalizada y decadente, que, justamente, sobrevive en su caída y muestra los dientes afilados cuando nos reflejamos en ella.

En general, es mejor quedarse en silencio y escuchar las oportunidades del destino.

.
.

soy un punto de pasaje de sentido





te encanará un robocop sin ley
un crono-rock japolicía hecho en Detroit.


la derecha alegre

(foto: coni)


Es domingo
y desde el bunker de Unión-Pro cubrimos las elecciones para una radio nacional y popular.

Descubrimos que son cuatro las líneas de bondi que te dejan en Costa Salguero,
y que el 160, cuando se mete en el túnel y dobla bien cerrado, vuela. Y los aviones que se escapan del Newery, tragan todo el sonido del motor y se pierden en la boca del plata, se van para Uruguay, para Formosa, quien sabe.

El macrismo eligió bien: un lugar grande y limpio, con estacionamiento y poco accesible.

En la puerta, cuatro muchachos de prefectura fuman suficientes y les miran el culo a todas las periodistas y asesoras de prensa que desfilan, que lindas. Los otros, esos grandotes de pelo cortísimo y trajes re negros, bajan de autos grises y los vidrios polarizados reflejan nuestra imagen delgada y frágil frente a tanto fierro cargado, frente a tanta paranoia. La seguridad es un mito que siempre regresa a condición de perder de vista su origen, reconstruirse como horizonte o deseo, tangible: un buen chumbo en la cintura y que nadie se haga el loco.

El PRO lo sabe y no intenta disimular.

La estrategia obvia, pero no menos efectiva, de un frente político que se consolida sobre el patrimonio y la capacidad de lobby de sus principales candidatos, es territorializar el absoluto: cientos de vallas de acero cortando el espacio, haciendo del mundo una cuadrícula.

La derecha también es eso: pesar el aire para poder venderlo.

Pero lo que define la estética macrista no es su obsesiva distribución del espacio, la extendida preocupación por el control de los accesos y esa voluntad ciega de resguardarlo todo con candado. El macrismo tiene los dientes amarillos, los ojos bien negros y sonríe todo el tiempo:
es una alegría de diseño.

Nos duele esta nueva derecha alegre. Esta necesidad de sonreir, de sentir comodidad en el escenario, frente a las cámaras y disfrutar del calor de las luces del show. La espectacularización de la política no es nada nuevo, pero ahora se asume sin pudor.
¿ Qué es esto de bailar con una buena mujer en silla de ruedas?,
¿Cantar mal y jactarse?, abrazarse con todos todo el tiempo no es propio del macrismo, pero cuando uno lo ve de cerca en tipos que son tan bonitos, en gente tan careta, duele.

"Reírse de sí mismo" es una metáfora falsa para la defensa de la individualidad, no existe.

Al final, cuando la ajustada victoria en la provincia de Buenos Aires era inevitable, los amigos del Pro empezaron a festejar. La música a un volumen ensordecedor, bajando y subiendo los niveles, siguiendo una lógica fiesta-de-egresados.

Y el Pro, frente a lo que muchos piensan, no es un discurso vacio; es también una estética que explota la subjetividad del temor, refuerza el yo-soy como única instancia real, construye política con retazos del menemismo, Osho y los manuales de marketing de la UCA.

El Pro es una derecha alegre, pero en otras épocas, estos tipos eran realmente oscuros, no te mostraban la cara y organizaba golpes de estado por deporte. No tiene sentido valorizar, supongo que la lucha siempre fue la misma y que el pibe-blog es sólo un testigo curioso y un poco inocente de como la historia se nos cae por un tubo.

Cuando nos marchábamos, nos robamos una remera amarilla y negra,
para poder quemar algo sin culpa y ser políticamente correctos.

.
.

el origen del uni-verso

las condiciones de una época
nunca
se desvisten para nosotros

mirá el cielo: la lluvia de estrellas
celestes azules - rojas amarillas,
que lindas
como caen suspendidas
aferradas a sí mismas
y no te piden nada
a cambio.

DES-TINO: hoy lanzan el cohete superespacial.

los problemas de la técnica - acá me dicen: que todos somos hijos de la gran colisión estelar.



mirá el cielo: un pájaro convertido en antorcha bajo el calor de la turbina.

A-SOMBRO: mirá ese cohete,
le sale fuego por el culo

es la FANTASÍA que calienta:
someter nuevas especies
y descubrir el origen del uni-verso.

a veces pienso
con Dios estábamos mejor.

ahora tenemos mucha burocracia mental y falsos ídolos que brillan como metal lustrado.

voy a escribir una novela con autos caros
me voy a tatuar tu nombre en las muelas:
LIBERTAD

soy una generación gris
ahora suena un tema de arjona
y todos hablan
todo el tiempo


.
.

sensorial



ayer a la noche estuvimos en el cc re-colecta y escuchamos una banda que
cultiva la introspección,cosecha sensación y no te cobra entrada.

estos chicos tienen buenos contactos con el macrismo y usan los espacios de la recreación burguesa para liberarnos un rato del tedio y la tiranía de las palabras.

músicas que en apariencia no tienen un sentido definido, ni dirección o previsibilidad;
pero avanzan con la firmeza del continente.

las groupies agitaban los flequillos al ritmo de sus sueños,
el bajo hacía vibrar el cemento de las paredes

yo no deje de pensar, ni un segundo, en el cementerio.
todo ese sonido filtrándose entre los cimientos, removiendo los cadáveres de nuestra oligarquía.

combinaciones visuales que negocian con la repetición y coquetean con el discurso publicitario post-MTV; pero al final nos sorprenden porque siempre quieren ocultar algo. Una ciudad reflejada en el cielo de otra ciudad. Imágenes de laboratorio: proteínas y organismos unicelulares que se desplazan en nuestros adentros como si fueran voluntad. Curvas y contracurvas en una carretera analógica que no tiene fin. El eterno caleidoscopio y una psicodelia tecnófila, agradable pero siempre ajena. Todo eso, a cargo de: Mondobloque

antes del recital pasamos por una exposición del gobierno de la ciudad: Plusvalía Urbana. Ese era el nombre de una muestra que consistía en decenas de fotos aereas y planos de la ciudad de buenos aires. Uno de ellos asociaba el nivel de instrucción de la población con el valor de la tierra. No me quedo claro si esas cartulinas mal cortadas proponían algún tipo de determinación.
Yo creo que si.

antes de despedirnos, uno de los guitarristas de la banda se robó un vino de la muestra. Nos alejabamos y el continuaba agachado, junto a un cuadro carísimo, intentando descorchar con un tramontina.

rock.

la pasamos bien.

.
.

ay !

Esto de acá abajo lo escribí hace cuatro meses, cuando todavía tenía trabajo.
Pocas semanas después de vomitarlo,
me echaron por intentar violar a una de las empleadas de limpieza.Una morochita re canuto.

Luego, con la plata de la indemnización, me compre el Solicitante Descolocado
(de L. Lamborghini) en avenida santa fe, en un librería absurda,
al lado de un bazar o un estudio de abogados, no recuerdo.

Cuando volvía en el 109 leí esto: que tu verso/ dé la vida /antes que su comentario
y pensé en la insignificancia de mi clase, en un mundo quebrado por el espanto
pero alegre porque tenemos nuestras sonrisas, y en este chiste que escribí para combatir-me.

feliz día para tod@s los que trabajan
chau



ay, todo el tiempo y
la oficina
los pasos lentos que empujan al subte
los gremios, el salario, la media jornada
atraparon a un pedófilo en la cabecera
siempre tarde
nunca nunca

reivindicación de clase, color, tamaño
llevame en andas
habla en mi boca
no hay conjugación que administre
todo esto

ay, patrón
suelte la correa!
afloje el lazo
que la hora del almuerzo
me come

29
ñoquis
cuerda floja
flojita
que balancea a esta clase
propia pero ajena
turbia pero altiva
que se arrastra arrastra
entre la devolución del IVA
la tarjeta de debito
y la propulsión a chorro
del Mercosur y toda la bola

fin de semana
en villa gessell
cordura 2x1
es negocio

ay, traficantes
acá tienen bocas bocas
que abren cierran abren cierran
pero no muerden
devuelvan fantasía
a cambio de hojarasca

se tensó la soga
hacia el centro medio oficial
por decreto
por necesidad
urgencia
el doble aguinaldo doble nudo en la corbata
pan dulce con pasas
y las seis cuotas sin interés sin amor sin miedo
metetelas por el culo
las seis
de a una
despacito

ay, cavalieri
descubrieron un soviet re socialdemocrata
en el quincho de tu quinta de tu mansión de tu techo no chapa
corta una avenida grande
de esas con autos
y decile al mundo lo que sentís
sobre tu buena llegada al ministerio

hoy vino el canciller
me colgó una medalla en la frente
pusieron un pelotero en la recepción
para que jueguen los gerentes
antes de demorar el encanto de su clase
entre cafeína cocaína ansiolítico after after

nudo marinero
para la farsa peronista
soga soga al cuello
y que la corbata
quede sola
en su cajón
de madera de pino con nudos avenida belgrano
avenida Belgrado
debería ser
en otro mundo

ay, jones
down
down jones
que acá la baba se cae solita
corre loca por la espalda de la secretaria post mortem
convenio colectivo de la nada
por nada

voy corriendo por las vías
me persigue el vagón rojo alem los incas
se me hace chiquito bajo la suela
me lo como todo
de un saque

ay ay
tus recibos de sueldo
idiotas ilegibles
tu máquina ya no traga
nada
solo escupe y escupe
poesía entre barrotes
buenas cenas el primero
prestamos y cariño hacia el final

gota de agua fría
empujada por el viento
entre los edificios
gota de aire
acondicionado
cae sobre el hombro blanco
del hombre blanco
que fuma cigarrillo
benson and hedges
el hombre blanco mira el cielo
aristócrata liviano ese humo envuelto sobre su nuca
mira el cielo
pero no ve nada
cielo raso rasante
que corta el mediodía como un hacha de cemento
y ese cigarrillo que se muere entre sus dedos
es un segundero desolado
que atrasa para para atrás
escupe el humo
escúpelo

.
.

una señal

.
.

por Ensenada

iba con el kayak

y me encontré con esto


.
.


ahora estoy escribiendo un poema muy largo
y metafísico,

La Lengua de la Ballena,
es el título.

les dejo un verso
para que vean
lo ********** que puede ser la vida

"
la mandíbula ajustada
a la gravedad de un sueño

"


.
.

las virtudes del porno

no existen
pero hay algo más, afuera
o adentro / una dialéctica o
un borde por donde caerse
resbalar resbalar,
me compre un libro / de poemas, el libro/
de Bukowski / el libro /
le dedica un poema a una puta
una puta al poema,
una vez me la chuparon
en palermo viejo,
era trigueña, paragua
el acento, la puta
las virtudes del porno
adentro y afuera
por el borde de la cultura,
en el margén de la moral.

.
.

dejénlo todo atrás




Prueben a dejarlo todo diariamente.

El riesgo siempre está en otra parte. El verdadero poeta es el que siempre está abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo lugar, como los guerrilleros, como los ovnis, como los ojos blancos de los prisioneros a cadena perpetua.

Los burgueses y los pequeños burgueses se la pasan en fiesta. Todos los fines de semana tienen una. El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales con ritmo. Eso va a cambiar. Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y guillotinas. Intuirla, actuarla ciertas noches, inventarle aristas y rincones húmedos, es como acariciar los ojos ácidos del nuevo espíritu.

Como me dijo Saint-Just en un sueño que tuve hace tiempo: Hasta las cabezas de los aristócratas nos pueden servir de armas.


** Fragmentos de “Déjenlo todo, nuevamente. Primer manifiesto infrarrealista”,
de Roberto Bolaño) **


***vía La Pandilla Salvaje.

.
.

punto dos:


el progresismo lo banca



...nosotros también,
porque somos
hinchas de la lentitud
y el razonamiento.

oime bien,
si también se va papa
corre riesgo la clasificación...












.
.

darth bardo



- hola,

soy bardo,

darth bardo.


.
.

el sindicato



.
.

estoy trabajando para un multimedio re grosso

.


ando de jornalero
me pagan por poema terminado.

mi jefe es re copado
me da para fumar bogas
y charlamos de cosas lindas.





.

desvelo / despojo

.


del mundo
una imagen soy

dejando escapar
el aire
por mis branquias
floto
entre las nubes
me pierdo.

del mundo
una imagen soy


me voy
alejando
del centro
arriba barrilete.



.